Después de varios años trabajando juntos en mi tratamiento ahora seguimos en contacto para dudas y regular mi medicación.
Ayuda para los trastornos de conducta y la agresividad en la infancia y la adolescencia
Ver a un hijo desafiar, explotar o perder el control una y otra vez agota a cualquier familia y llena la casa de tensión y culpa. Detrás de esa conducta casi siempre hay un niño que también sufre y que no sabe gestionar lo que le pasa. Los problemas de conducta y la agresividad se pueden entender y tratar.
Soy el Dr. Carlos Sánchez Menéndez, médico psiquiatra colegiado (nº 14/3107755) con más de once años de experiencia y formación MIR en la Clínica Universidad de Navarra. Atiendo de forma presencial en Málaga y online en toda España, en español e inglés. Pide tu primera consulta.
Qué hay detrás de los problemas de conducta y cómo los abordamos
Las rabietas intensas, el desafío constante a las normas o la agresividad no son «maldad» ni simple mala educación. En muchos casos son la punta del iceberg de algo que el niño no consigue manejar: frustración, impulsividad, ansiedad, dificultades de atención o un malestar que no sabe expresar de otra forma. Cuando estos comportamientos se mantienen, se repiten en distintos entornos y deterioran la vida familiar y escolar, conviene valorarlos.
Como parte de la psiquiatría infanto-juvenil, mi trabajo es entender qué sostiene esa conducta antes de proponer nada. Evalúo la historia del niño, su desarrollo y su contexto, descarto o identifico otras causas que suelen ir asociadas (TDAH, ansiedad, dificultades de aprendizaje) y trabajo con la familia pautas concretas. En adultos, los cambios de conducta tienen otro origen y los abordo en la consulta de trastornos de conducta y agresividad.
Señales de alerta en la conducta del niño o adolescente
Cada familia tiene su propio umbral, pero hay señales que conviene atender:
- Rabietas muy intensas o frecuentes para su edad, difíciles de calmar.
- Desafío y oposición constantes a las normas y a los adultos.
- Agresividad hacia personas u objetos, o hacia sí mismo.
- Mentiras, escapadas o conductas que rompen los límites de forma reiterada.
- Conflictos serios en el colegio o con otros niños.
- Un malestar de fondo: baja tolerancia a la frustración, impulsividad o tristeza.
Que un niño se enfade o rete los límites forma parte de crecer. Lo importante es cuándo la conducta es desproporcionada, se repite en distintos entornos y deteriora su vida y la de la familia. Si te reconoces en varias señales, una valoración ayuda a entender qué ocurre y a recuperar la calma en casa. Puedes hacerla presencial o como psiquiatra online desde cualquier punto de España.
M.H Paciente
Es mi psiquiatra de confianza desde hace años
F.A Paciente
Excelente profesional, humano y muy buen comunicador
Estoy muy contento de haber encontrado una persona cómo el. Me esta ayudando mucho con mis problemas.
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo se porta así por mala educación o es algo más?
¿Mi hijo se porta así por mala educación o es algo más?
La educación influye, pero cuando la conducta es muy desproporcionada, se mantiene en el tiempo y aparece también fuera de casa, casi siempre hay algo más que el niño no logra manejar. Culpabilizarse no ayuda; entender qué sostiene esa conducta, sí. Esa es la primera parte del trabajo en consulta.
¿Los problemas de conducta se relacionan con el TDAH?
¿Los problemas de conducta se relacionan con el TDAH?
Con frecuencia van de la mano. La impulsividad y la baja tolerancia a la frustración propias del TDAH pueden derivar en conflictos y agresividad. Por eso, ante problemas de conducta, valoro siempre si hay un TDAH u otra dificultad de base que convenga tratar.
¿Hará falta medicación?
¿Hará falta medicación?
No necesariamente. Gran parte del trabajo se hace con la familia, dando pautas y estrategias para casa. La medicación se plantea solo cuando está indicada —por ejemplo, si hay un trastorno asociado—, se explica con calma y siempre acompaña a un plan más amplio.
¿Qué papel tienen los padres en el tratamiento?
¿Qué papel tienen los padres en el tratamiento?
Un papel central. Buena parte de la mejora pasa por dar a la familia herramientas concretas para poner límites con calma, reforzar lo positivo y frenar la escalada de conflictos. No se trata de culpar a nadie, sino de convertir a los padres en parte de la solución.
¿Se puede tratar online?
¿Se puede tratar online?
Sí. La valoración y el seguimiento se pueden realizar por videoconsulta, con la participación de los padres, con buenos resultados. Atiendo online en toda España, en español e inglés, con la misma dedicación que en la consulta presencial de Málaga.