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Trastornos de conducta

Tratamiento de las alteraciones de conducta y agresividad en pacientes neurológicos

 

Ver cómo un ser querido cambia radicalmente su forma de ser es una de las experiencias más dolorosas y agotadoras para una familia. Cuando un padre, una madre o una pareja que siempre ha sido tranquila comienza a mostrarse hostil, a gritar o a ver cosas que no existen, el entorno familiar entero se desestabiliza.

Es muy común que los cuidadores sientan miedo, frustración y una profunda impotencia. En nuestra clínica queremos decirte algo fundamental: no lo hace a propósito. Estas actitudes no son enfados reales ni mala intención; son síntomas médicos de un cerebro que está sufriendo. Desde la neuropsiquiatría, te ayudamos a tratar estas alteraciones para aliviar el sufrimiento del paciente y devolver la tranquilidad a tu hogar.

¿Por qué cambia el comportamiento en personas mayores o con daño cerebral?

Cualquier lesión en el cerebro, ya sea por una demencia (como el Alzheimer), un ictus o un traumatismo, puede afectar a las áreas encargadas de regular nuestras emociones y nuestro autocontrol, especialmente el lóbulo frontal.

Al dañarse este «freno» natural, aparece lo que médicamente llamamos alteración de conducta o alteración del comportamiento. El paciente pierde la capacidad de gestionar la frustración, malinterpreta lo que ocurre a su alrededor y reacciona de forma desproporcionada ante estímulos que antes le parecían normales, como la hora del baño o el momento de vestirse.

Nuestro método de evaluación integral

Sabemos que cuando hay alteraciones de conducta severas, llevar al paciente a una consulta médica puede parecer una misión imposible. Por eso, hemos diseñado un proceso de atención empático, discreto y sin esperas que aumenten la tensión.

1.

Rellena el formulario de contacto con tus datos. Por favor, explícanos en tu mensaje qué conductas (alucinaciones, agresividad, agitación nocturna) son las que más están dificultando el día a día para priorizar vuestra situación.

2.

Agendamos una cita. Nuestro equipo se pondrá en contacto contigo muy rápido. Buscaremos la hora del día en la que tu familiar suela estar más tranquilo e intentaremos facilitar al máximo la gestión.

3.

El día de la consulta, evaluaremos el caso. Si la agresividad o agitación del paciente impide el desplazamiento a nuestra clínica, podemos realizar la primera toma de contacto a través de videollamada contigo (el cuidador) para empezar a trazar un plan de choque médico inmediato.

Tu bienestar mental empieza con un primer paso

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Principales síntomas que tratamos en consulta

Comprender qué le está ocurriendo exactamente a tu familiar es el primer paso para poder ayudarle. En nuestra clínica abordamos de manera específica los síntomas más complejos:

Agresividad e irritabilidad (verbal y física)

La agresividad en un paciente neurológico casi siempre nace del miedo, la confusión o la incapacidad para expresar que algo le duele. Como no entienden su entorno o no reconocen su propia casa, se sienten amenazados y reaccionan atacando (ya sea con insultos, rechazo o incluso golpes). A través de un abordaje médico cuidadoso, podemos rebajar esa tensión y angustia interna para que vuelva a sentirse a salvo.

Alucinaciones y delirios

Es muy perturbador para la familia que el paciente asegure ver personas extrañas en la habitación, animales, o que escuche voces que le hablan. Estas alucinaciones son muy reales para ellos. Otras veces, sufren delirios: están convencidos de que les roban, de que su pareja les engaña o de que los quieren envenenar. Tratar estos síntomas a tiempo es vital, ya que generan un terror inmenso en el paciente y un gran desgaste en quien le cuida.

Preguntas frecuentes

Mi madre siempre fue muy dulce y ahora me insulta, ¿es culpa mía?

En absoluto. Es fundamental que te liberes de esa culpa. Los insultos, el rechazo y la agresividad son manifestaciones puramente neurológicas de su enfermedad (demencia, daño cerebral, etc.). Las áreas de su cerebro que antes filtraban las palabras y regulaban el afecto están dañadas. Ella no ha dejado de quererte; es la enfermedad la que está hablando.

No. Aunque son comunes en fases moderadas o avanzadas de las demencias (como la demencia por cuerpos de Lewy o el Alzheimer), las alucinaciones y alteraciones bruscas del comportamiento también pueden deberse a un «delirium» causado por una infección (como una simple infección de orina), deshidratación o una reacción a ciertos medicamentos. Por eso es vital una valoración médica urgente.

Ese es uno de los mayores miedos de las familias, pero no tiene por qué ser así. La psiquiatría moderna cuenta con fármacos muy específicos. El objetivo de nuestro tratamiento es reducir la agitación, el miedo y las alucinaciones buscando siempre la dosis mínima eficaz. Queremos un paciente tranquilo y conectado con su entorno, no un paciente sedado.

A este síntoma se le llama «reacción catastrófica». Para ellos, el momento del baño implica desnudarse, sentir frío y sentirse vulnerables, lo que su cerebro interpreta como un ataque. Trata de que el baño sea en un ambiente cálido, explícale paso a paso lo que vas a hacer con voz muy suave y respeta sus tiempos. Si la situación es inmanejable, la medicación reguladora de conducta facilitará enormemente estas tareas básicas.

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