Después de varios años trabajando juntos en mi tratamiento ahora seguimos en contacto para dudas y regular mi medicación.
Tratamiento y recuperación neuropsiquiátrica tras un Ictus o ACV
Sufrir un daño cerebral llega casi siempre sin avisar. De un momento a otro, la vida del paciente y la de su familia cambia por completo. Es normal sentir miedo, frustración y una gran incertidumbre sobre el futuro.
A menudo, la rehabilitación tras un episodio de este tipo se centra únicamente en recuperar la movilidad física o el habla. Sin embargo, sabemos que las «cicatrices invisibles» —los cambios en el estado de ánimo, la personalidad o el comportamiento— son las que más impacto tienen en el día a día. En nuestra clínica, te acompañamos para tratar estas secuelas emocionales y ayudarte a recuperar la estabilidad y la calidad de vida.
Secuelas psicológicas y conductuales de un Ictus
El daño cerebral adquirido altera la química y las conexiones del cerebro. Por ello, no debes sentirte culpable si no te reconoces a ti mismo o si notas que tu familiar «no es el mismo de antes». No es falta de voluntad, es un síntoma clínico de la lesión que podemos tratar.
Depresión post-ictus: más que una simple tristeza
La depresión es la secuela emocional más común tras un infarto cerebral. No se trata solo de la tristeza lógica por haber sufrido una enfermedad grave, sino de un cambio físico en el cerebro que dificulta sentir alegría, motivación o energía. Tratar esta depresión a tiempo con ayuda neuropsiquiátrica es clave, ya que una persona deprimida tendrá muchas menos fuerzas para afrontar su rehabilitación física.
Cambios de carácter, irritabilidad y apatía
Es muy frecuente que, tras un ACV, aparezcan cambios en la personalidad. Puede que el paciente se muestre más irritable, que pierda la paciencia con facilidad, que tenga respuestas agresivas o, por el contrario, que sufra de apatía total y falta de iniciativa. También es común la llamada labilidad emocional: pasar de la risa al llanto incontrolable en cuestión de segundos y sin un motivo claro. Todo esto genera mucho desgaste en la familia, pero tiene tratamiento.
Nuestro método de evaluación integral
Sabemos que la movilidad puede ser un reto tras sufrir un accidente cerebrovascular. Por eso, hemos diseñado un proceso de atención flexible y adaptado a vuestra nueva realidad, para que acceder a la atención médica sea lo más cómodo posible.
1.
Rellena el formulario de contacto con tus datos. Puedes añadir en tu mensaje si el paciente tiene dificultades de movilidad o problemas para hablar (afasia) tras el ictus, para que lo tengamos en cuenta.
2.
Agendamos una cita. Nuestro equipo se pondrá en contacto contigo rápidamente para buscar el momento más adecuado, entendiendo los horarios de vuestras otras terapias de rehabilitación.
3.
El día de la cita, tenéis la opción de acudir presencialmente o realizar la consulta de forma online desde vuestra casa, a través de un enlace muy sencillo. Así evitamos traslados innecesarios y evaluamos la situación con total comodidad.
La importancia de la neuropsiquiatría en la recuperación
El cerebro tiene una capacidad maravillosa llamada neuroplasticidad, que le permite crear nuevas conexiones y aprender de nuevo. Nuestro papel como neuropsiquiatras es facilitar este proceso.
Mediante una evaluación médica cuidadosa, prescribimos la medicación exacta para estabilizar el estado de ánimo, reducir la ansiedad y controlar la irritabilidad, siempre teniendo en cuenta los otros fármacos que el paciente ya esté tomando para su corazón o su tensión. Estabilizar las emociones es el primer paso para que la rehabilitación global sea un éxito.
M.H Paciente
Es mi psiquiatra de confianza desde hace años
F.A Paciente
Excelente profesional, humano y muy buen comunicador
Estoy muy contento de haber encontrado una persona cómo el. Me esta ayudando mucho con mis problemas.
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentirse tan deprimido después de un infarto cerebral?
¿Es normal sentirse tan deprimido después de un infarto cerebral?
Totalmente normal y muy frecuente. La depresión post-ictus ocurre hasta en una tercera parte de los pacientes. Se debe a una mezcla de dos factores: el impacto psicológico de enfrentarse a las limitaciones físicas y el propio daño directo que el infarto ha causado en las áreas del cerebro que regulan las emociones. Es una condición médica que requiere y responde muy bien al tratamiento.
Mi familiar llora o ríe de repente sin motivo después del ictus, ¿qué le pasa?
Mi familiar llora o ríe de repente sin motivo después del ictus, ¿qué le pasa?
A este síntoma se le llama «labilidad emocional» o síndrome pseudobulbar. Ocurre porque las vías cerebrales que controlan la expresión de las emociones han sufrido daños. El paciente puede ponerse a llorar o a reír a carcajadas sin que refleje realmente cómo se siente por dentro. Es un síntoma neurológico que puede ser tratado farmacológicamente para evitar situaciones incómodas o angustiosas.
¿Los cambios de personalidad y agresividad tras un ACV son para siempre?
¿Los cambios de personalidad y agresividad tras un ACV son para siempre?
No tienen por qué serlo. Aunque en las primeras semanas o meses tras el daño cerebral adquirido la irritabilidad y los cambios de conducta son muy marcados por la inflamación y el reajuste del cerebro, una intervención neuropsiquiátrica temprana ayuda a regular estos impulsos. Con el tiempo, la rehabilitación y el tratamiento adecuado, muchos de estos síntomas se suavizan enormemente.
¿Cuándo debemos acudir al psiquiatra tras un ictus?
¿Cuándo debemos acudir al psiquiatra tras un ictus?
Lo ideal es acudir cuando notéis que los síntomas emocionales (tristeza profunda, falta de ganas de vivir, ansiedad extrema, insomnio) o conductuales (agresividad, gritos, apatía total) están interfiriendo con la rehabilitación física o están rompiendo la armonía y la tranquilidad en el entorno familiar.