Después de varios años trabajando juntos en mi tratamiento ahora seguimos en contacto para dudas y regular mi medicación.
Atención neuropsiquiátrica en adultos con Síndrome de Down y Parálisis Cerebral
El camino del cuidado y acompañamiento de una persona con un trastorno del neurodesarrollo es un acto de amor para toda la vida. Sabemos que, durante la infancia y la juventud, habéis contado con el apoyo de pediatras, colegios y terapeutas. Sin embargo, cuando vuestro familiar llega a la edad adulta, es muy común sentir que el sistema médico os deja solos ante nuevos y desconocidos retos.
El cerebro de las personas con Síndrome de Down o parálisis cerebral también envejece, y a veces lo hace de forma más prematura o compleja. En nuestra clínica, ofrecemos un espacio seguro, humano y especializado para tratar los problemas emocionales y de conducta que surgen en esta etapa adulta, cuidando tanto de la salud mental del paciente como del bienestar de la familia.
Retos en la salud mental del adulto con neurodesarrollo
Con el paso de los años, es posible que notéis cambios en el carácter o en las capacidades de vuestro familiar. Es fundamental entender que estos cambios rara vez son «caprichos» o mala conducta intencionada, sino síntomas de que algo está ocurriendo a nivel neurológico o emocional y no saben cómo expresarlo.
Síndrome de Down y el riesgo de deterioro cognitivo
Uno de los mayores desafíos en la edad adulta de las personas con Síndrome de Down es el envejecimiento neurológico temprano. Por una cuestión genética, tienen un riesgo muy alto de desarrollar deterioro cognitivo o enfermedad de Alzheimer a partir de los 40 o 50 años. Esto suele manifestarse como una pérdida de las habilidades que ya habían aprendido (como vestirse o comer solos), apatía extrema, desorientación o aparición de miedos repentinos. Un diagnóstico y tratamiento neuropsiquiátrico precoz es vital para frenar este deterioro y mantener su calidad de vida.
Parálisis cerebral: impacto emocional y conductual
La parálisis cerebral conlleva limitaciones físicas y comunicativas con las que el paciente ha convivido toda su vida. Sin embargo, al llegar a la adultez, la conciencia de sus propias limitaciones, el dolor crónico derivado de la espasticidad muscular o el duelo por la pérdida de cuidadores principales pueden desencadenar cuadros de depresión severa, ansiedad y frustración. Cuando esta frustración no se puede comunicar bien, a menudo se traduce en irritabilidad o agresividad.
Nuestro método de evaluación integral
Sabemos que salir de la rutina o desplazarse a un entorno médico nuevo puede generar mucho estrés y ansiedad en adultos con Síndrome de Down o parálisis cerebral. Hemos adaptado nuestro proceso para que sea lo más respetuoso y accesible posible para vosotros.
1.
Rellena el formulario de contacto con tus datos. Indícanos brevemente la edad de tu familiar, su condición y qué cambios de comportamiento o pérdidas de memoria habéis notado recientemente.
2.
Agendamos una cita. Nuestro equipo os contactará para buscar una hora tranquila. Si el paciente tiene movilidad reducida o se altera mucho en salas de espera, háznoslo saber para adaptar su llegada a la clínica.
3.
El día de la cita, os recibiremos con el tiempo y la calma necesarios. Si las circunstancias lo requieren, podemos realizar la primera consulta a través de videollamada con vosotros, los cuidadores, para hacer una evaluación inicial sin alterar al paciente.
Síntomas de alerta: ¿Cuándo acudir al psiquiatra?
Os recomendamos solicitar una valoración médica si notáis que vuestro familiar adulto presenta alguna de estas señales:
–Pérdida de autonomía: Deja de hacer cosas que antes hacía sin ayuda.
–Cambios bruscos de humor: Pasa de ser una persona cariñosa a mostrarse hostil, agresiva o apática.
–Alteraciones del sueño: Insomnio severo, deambulación nocturna o dormir excesivamente durante el día.
–Aislamiento social: Pierde el interés por las actividades, la música o las personas que antes le hacían feliz.
M.H Paciente
Es mi psiquiatra de confianza desde hace años
F.A Paciente
Excelente profesional, humano y muy buen comunicador
Estoy muy contento de haber encontrado una persona cómo el. Me esta ayudando mucho con mis problemas.
Preguntas frecuentes
Mi hijo con Síndrome de Down tiene 45 años y de repente se olvida de cómo atarse los zapatos, ¿es normal?
Mi hijo con Síndrome de Down tiene 45 años y de repente se olvida de cómo atarse los zapatos, ¿es normal?
No es algo que debamos pasar por alto. En las personas con Síndrome de Down, la pérdida de habilidades adquiridas, la lentitud o la apatía en la mediana edad suelen ser los primeros síntomas de un deterioro cognitivo temprano (Alzheimer). Es crucial realizar una evaluación neuropsiquiátrica para iniciar un tratamiento que proteja su cerebro y retrase la progresión del olvido.
Mi hermano tiene parálisis cerebral, no habla y últimamente está muy agresivo, ¿qué le pasa?
Mi hermano tiene parálisis cerebral, no habla y últimamente está muy agresivo, ¿qué le pasa?
Cuando una persona con problemas graves de comunicación se muestra repentinamente agresiva o irritable, suele ser su única forma de expresar que siente dolor físico (por contracturas, problemas dentales, etc.) o una profunda angustia psicológica. El psiquiatra evaluará la situación globalmente para aliviar ese sufrimiento interno y calmar su agitación.
¿Los tratamientos psiquiátricos tienen muchos efectos secundarios en ellos?
¿Los tratamientos psiquiátricos tienen muchos efectos secundarios en ellos?
El metabolismo cerebral de las personas con trastornos del neurodesarrollo es más sensible a la medicación. Por eso, es fundamental que el tratamiento sea supervisado por un psiquiatra con experiencia en este campo. Trabajamos bajo el principio de «empezar con dosis muy bajas e ir subiendo despacio», buscando siempre el máximo beneficio para su tranquilidad con los mínimos efectos secundarios.
Nosotros (los padres) somos mayores y estamos agotados, ¿podéis ayudarnos?
Nosotros (los padres) somos mayores y estamos agotados, ¿podéis ayudarnos?
Absolutamente. Sabemos que el síndrome del cuidador en estas familias es inmenso, acentuado por el miedo a «qué pasará con él/ella cuando nosotros no estemos». En consulta, no solo tratamos a vuestro hijo, sino que os ofrecemos orientación, pautas de manejo en casa y apoyo emocional para que podáis seguir cuidando sin romperos en el proceso.